Balkan Sobranie: la Leyenda

Sobranie of London Original Mixture
Autor: Gregory L. Pease
Fuente Original: The Stuff of Legend
Fecha de Publicación: 01 de Febrero 2011

Regreso con mi memoria al verano del 1977 o 1978 [nota del traductor: Greg Pease, nacido en 1958, era un joven de 19 o 20 años en ese entonces]. Estaba sentado en las gradas del The Stick Stadium mirando un juego de los Giants, en compañía de un amigo, que non fumaba en pipa, y de su hermano, que sí lo hacía. Cuando él prendió su pipa, el aire a su alrededor se perfumó de un aroma intoxicante. Antes de ese día, con pocas excepciones, no le había puesto mucho cuidado a eso de las pipas. En la escuela secundaria, uno de mis profesores preferidos se hinchaba de Borkum Riff cada vez que estaba en su oficina, y cuando todavía yo era más joven, un amigo de la familia, que tenía una impresionante colección de Meerschaums, fumaba tabacos aromáticos a granel y estaba siempre dispuesto a hablarme de sus pipas. También tenía un desagradable tío que usaba apestar la casa de mi tía con su pipa que nunca limpiaba, llena de alguna vil hierba que olía más a azufre que a tabaco, y con quien nunca me detuve a hablar de pipas pana no ganarme una infección de cólera. Y por supuesto, también estaban los fugaces aromas de las pipas de los pasantes con lo cuales me topaba en mis paseos por las calles.

Sin embargo, ese humo de la pipa del hermano de mi amigo, fue algo diferente, antiguo y nuevo a la vez, algo con que me relacioné de una manera que aún no podía comprender. Me evocó recuerdos y sentimientos que habían estado durmiendo dentro de mí. Era como un nuevo capitulo que se estaba escribiendo en mi mente, todo salió de esa bocanada que produjo ese magnifico aroma. Se forjó alguna distante conexión, casi mística, con ese exótico incenso que danzaba al rededor de mi inexperta nariz. “¿Qué es esto que estás fumando?” Me lo dijo, me enseño la lata y me animó a oler su contenido.

A finales del otoño de 1979, entré por la puerta de Drucquer & Sons [nota del traductor: el enlace enseña un viejo catalogo de ese histórico estanco] por primera vez en mi vida adulta, más o menos. Cuando era niño, había estado en ese estanco un par de veces con mi madre, para comprar unos puros para un amigo o un tío, pero nunca presté mucha atención. Esta vez, sin embargo, llegué con los sentidos en alerta, preparado para el camino del descubrimiento que tenía por delante. Me quedé asombrado. Era el olor maravilloso de la Latakia en el aire, ese mismo aroma que se fijó indeleblemente en mi memoria después de esa experiencia con la pipa en ese juego en el estadio. Y, entonces, los tabacos.

Las estanterías detrás del mostrador estaban llenas de muchas de esas mezclas de las que se habla hoy con nostalgia: los Sullivans Powells, los John Cottons, las mezclas de Dunhill, los Capstans, el Three Nuns, el Bengal Slices, el State Express y, también, los Balkan Sobranies. Allá, entre todas las latas bonitas y coloradas, estaba esa majestuosa etiqueta blanca y negra atestiguando el tabaco que estaba fumando el hermano de mi amigo en Sobranie of London Original Mixtureese día memorable. Allí descansaba, rodeada de todas esas otras latas que ahora también hacen parte del Salón de la Fama de los Tabacos.

Con el tiempo, los he probado todos, por supuesto, y también todas las mezclas de la casa de Drucquer y otros más que iba encontrando en los demás estancos. Eran todos grandes tabacos. Cada uno dejó su propia huella dentro de mi y, a medida que mis gustos se desarrollaron, el Balkan Sobranie se convirtió en unas de las mezclas que aún mantengo en mi corta lista de preferidos. Incluso cuando el Dunhill London Mixture llegó a la cima de mis favoritos, e incluso después que el London Mixture fue desplazado por el Garfinkel’s Orient Express #11 que se convirtió en mi Santo Grial de los tabacos (y aún lo es), el Balkan Sobranie siempre estuvo allí, imponiendo su presencia entre los grandes. Esto sucedía cuando la misma Casa Sobranie fabricaba esa mezcla, antes que desapareciera no una, sino dos o tres veces y cuando finalmente se fue para siempre, su tabaco de cabecera se convirtió en una leyenda. Ahora, como si estuviera arrastrándome en el angosto extremo del alto limbo, pronunciaré unas palabras que podrían sonar como una herejía para unos y, por suerte, serán respaldadas por otros: ese era el tiempo en que el Balkan Sobranie era simplemente un tabaco más, entre los grandes.

Empecé a reflexionar en eso cuando alguien de un Foro de apasionados se planteó una pregunta: “¿Cuál será el próximo Balkan Sobranie?” [Nota 1]. Él no estaba interesado en saber cual sería la siguiente mezcla que fume como el antiguo favorito, sino cual sería el tabaco que se elevaría tan alto en los anales de la Tabacofilía. Me pareció una pregunta interesante, pero para mí, surge otra igual de Sobranie of London Virginian No.10fascinante: “Qué pasaría si el Balkan Sobranie se introdujera hoy en día, por primera vez?”.

Dos mezclas de la Casa Sobranie, la Original y, la Oro y Negro etiqueta 759, se encuentran entre las míticas de la historia del tabaco para pipa. Sin embargo, por tan buenas que fuesen, y lo eran realmente, gran parte del alboroto que las rodea hoy en día existe solamente porque se produjeron en una gran cantidad en aquel entonces y de aquellas queda ahora poco o nada. Muchas mezclas de pequeña producción dejaron de producirse y simplemente cayeron silenciosamente en el olvido y estoy seguro que muchos pipafumadores, ahora de más de cincuenta años edad, las lloraron cuando eso sucedió, pero no extrañaron tanto los Sobranie. La Balkan Sobranie era una mezcla producida para el mercado masivo, fabricada en un tiempo en que los fumadores eran muchos más de los que somos actualmente, que encontró así el camino hacía las pipas de todo el mundo y que cuando se dejó de producir, los gritos de dolor se oyeron por todo el mundo. Y sí, era buena, incluso excelente, pero también lo eran muchas otras mezclas.

¿Cuál será el próximo Balkan Sobranie?

Cuando la casa Sobranie vendió los derechos para producir sus mezclas a Gallaher [nota del traductor: corría el año 1980], los cambios comenzaron a ocurrir. Estoy seguro que algunas de las técnicas de tostado que daba a la mezcla original su peculiar carácter no sobrevivió el pasaje de propiedad. También, el contenido de Latakia se redujo durante el transcurrir de algunos años desde cerca del 50% al 35% y las raras y famosas hojas de Yenidje, de cuya presencia se jactaba la etiqueta originaria, fueron remplazadas por unos más genéricos Orientales y con ellas desapareció esa nota de las nuevas latas [nota del traductor: la desaparición de la escrita acerca del Yenidje se dio al pasar de las latas altas de llave a las planas con abertura a moneda, a principio de los años ’70]. Los aditivos, en ultima instancia encontraron su camino en la nueva formula y el corte fue modificado para satisfacer las demandas de la producción masiva. Nuevamente, se tornó en un producto diferente.

Entonces, finalmente, las encantadoras latas planas de 50 gramos fueron sustituidas por horribles pouches plásticas [nota del traductor: eso pasó a principio de los ’90 y en 1995 cesó la producción de latas]. Una vez más ocurrió la metamorfosis en un producto aún más diferente del original, pero se mantuvo el nombre y al igual se desarrolló una nueva lealtad a esa otra mezcla embolsada. Es comprensible. Sobranie of London No.759 MixtureSi una empresa realiza lentos cambios durante un periodo suficientemente largo de tiempo, la mayoría de la gente no se dará cuenta y por más que algunos se enteren de los cambios, al igual no les importará mucho, siempre y cuando todavía les guste el producto y continuarán siendo clientes felices, uniéndose a los demás en los coros de alabanza de la Casa Sobranie, ahora Gallaher.

Y así fue. Al final, después de ese largo arco en la trayectoria de la marca, las existencias de los minoristas se volvieron nulas y ese tabaco tan diferente del original, por los menos para mi gusto, empacado en esas ridículas pouches que nada heredaron de la antigua librea, desapareció para siempre [nota del traductor: la producción de pouches cesó a finales de 2005]. Sin embargo, se alimentó el cuento de hadas de una sola protagonista, de una mezcla que nunca cambió, que fue amada universalmente y que ahora es extrañada universalmente. Y, esa mística, juntos con la escasez actual, da lugar a que sea imposible de obtener para todos excepto para aquellos que ya la poseen en sus grandes bodegas de tabacos, o que son verdaderamente pacientes en buscarla, o para los que cuentan con dinero para gastar cuando esa lata vintage se encuentra a la venta o en pujas a precios astronómicos.

¿Qué pasaría si el Balkan Sobranie fuese introducido, por primera vez, hoy en día?

Son interesantes los trucos que una mente colectiva puede jugar. Ese fenómeno no le ha pasado solamente a los Sobranie, ha sucedido una y otra vez con otras mezclas más o menos famosas pero igual de buenas. El caso del Balkan Sobranie Original sirve muy bien mi punto por el espesor que ocupa su capitulo en el libro de los tabacos. Por lo tanto, voy a dar un paso atrás a mi pregunta original: “¿Qué pasaría si el mismísimo y verdadero Balkan Sobranie Original fuese introducido, por primera vez, hoy en día?”

Si alguien pudiera volver a recrear la mejor versión en absoluto de la original, con exactitud, usando hojas idénticas, el mismo tostado y técnicas de procesamiento, el mismo corte, la misma producción y los métodos de embalaje, y la pusiera hoy en el mercado bajo un nombre diferente, sin ninguna alusión a su antecedente, sin duda llamaría la atención de algunos como una mezcla deliciosa. Sin embargo, esta mezcla, sin el beneficio del reconocimiento de marca de la original, carecería de ese heredado prestigio y tendría que luchar para encontrar su lugar entre las muchas otras mezclas excelentes, que el Pipafumador contemporáneo tiene a su disposición, al igual que su predecesora tuvo que hacer en sus primeros tiempos. Sería sólo una buena mezcla entre muchas.

Las leyendas tienen más que ver con nosotros que con los tabacos, ya que tienden a amplificar inconscientemente el prestigio de los que ya no están disponibles, por los menos los mejores. Si pudiéramos conseguirlos fácilmente, la falta y el deseo de tenerlos se atenuarían. Y eso, es actualmente un poco triste. He pensado mucho en este punto en mi propia perdida del Bohemian Scandal [nota del traductor: en 2004 un incendio en las bodegas de Cornell & Diehl, donde estaba estibada toda la Latakia Siria de las mezclas G.L. Pease, puso la palabra fin a esa mezcla, entre otras]. Si aún pudiera recrearla hoy, no estoy seguro de que quisiera hacerlo. No podría vivir con el bombo y el sesgo de las expectativas de la memoria colectiva.

Es un reto el dejar atrás el gris y sombrío paisaje de las cosas que han desaparecido hace mucho tiempo, el renunciar a nuestro duelo por el fallecimiento de lo que hemos disfrutado, pero si lo hacemos, tal vez podamos apreciar más lo con que actualmente contamos, siendo acariciados por nuestras memorias en lugar de quedar atrapados en ellas. Hay tantas mezclas maravillosas disponibles hoy en día, al igual que siempre las han habido. Y, como lo han demostrado los cambios en los Balkan Sobranie a lo largo de los años, nada puede asegurarnos de poder parar el tiempo, para siempre. Aferrarnos a las experiencias del pasado a menudo nos produce sólo decepción, que retiene lo que tenemos en el presente de iniciar un brillante camino. De alguna manera, tal vez el recién llegado a eso de las pipas es más afortunado de nosotros, los viejos pipafumadores, porque no tiene amores perdidos por extrañar.

Nota 1. La pregunta original fue así planteada: “¿Cuál será el siguiente Balkan Sobranie? Tendría que ser algo que contara con una amplia distribución y un gran atractivo, algo que pasara por muchos cambios a lo largo de su vida y luego de repente dejaría de estar disponible. La gente entonces empezaría a lamentar su desaparición, escribiría canciones sobre su grandeza, pagaría precios astronómicos para las pocas unidades que los especuladores estarían dispuestos a sacar de sus preciosas colecciones, todo en su justo orden para volver a encender los buenos recuerdos de un viejo amor, y elevar esa marca a una estatura casi bíblica”.

Yo, espero que no sea uno de los míos. Al menos, no mientras sigo caminando en esta tierra.

Nota 2. Cuando alguien me pregunta si podría crear algo que replique el viejo Balkan Sobranie, usualmente contesto con otra pregunta: “Cuál versión?” Y no es una cuestión simplista sino una muy valida. He fumado ese tabaco ciento de veces a lo largo de los años y era un fumador regular de esa mezcla cuando estaba ampliamente disponible y encontrar todos los elementos faltantes al mismo tiempo, o sea la disponibilidad de esa especifica Latakia, ese Virginia, esos Orientales, sin pasar por alto las distintas modificaciones a lo largo de los años, es casi imposible.

[nota del traductor: ya que inició a fumar en pipa a finales de 1979, también Greg tuvo su buen trabajo en encontrar sucesivamente latas de antes del 1980, cuando la producción de la mezcla pasó a Gallaher, aún que claramente no le fue tan difícil y oneroso como lo fue, por ejemplo, para mi, que empecé esa búsqueda diez años después y la sostuve durante quince años, desde 1990 hasta 2006, cuando dejé de comprarlo, para siempre, enterrando el recuerdo de esa mezcla leyendaria]

Nota sobre el Autor: Gregory L. Pease es considerado un experto de fama mundial en materia de tabacos. Es el maestro mezclador de la famosa marca que lleva su nombre y además de las mezclas Two Friends, juntos con Craig Tarler (de la casa Cornell & Diehl). En el pasado produjo otras mezclas famosas, bajo la marca Friedman & Pease.

(Traducción autorizada, las fotos son cortesía de Neill Archer Roan, visite su blog A passion for Pipes)

(Hacer sobre las miniaturas para visualizar las imágenes a tamaño real)

4 pensamientos en “Balkan Sobranie: la Leyenda

  1. Ciertamente, en síntesis, pienso algo similar, creo que hoy en día hay mezclas de mucha calidad para pensar en añorar el Balkan Sobranie, que al menos el que yo he fumado y del que me quedan unos 100 gr aún, dista mucho de estar entre las mezclas que más me gustan.

    Mejor quedarse con el recuerdo de lo que fue, una muy buena mezcla en su tiempo, que vivir idealizándolo hoy en día y perderse por ello el disfrutar del grandísimo muestrario de mezclas a las que hoy tenemos alcance.

  2. Estupendo artículo. Gracias por la traducción y por las notas explicativa.

    Tan solo un error he encontrado, aunque no muy grande. En la siguiente frase:

    “… les guste el producto y continuarán a ser clientes felices. …”

    Yo pondría “continuarán siendo”. Entiendo que es un anglicismo. Ellos dicen “continue to be” y supongo que por eso lo has traducido de esa forma.

    Nuevamente gracias
    Un saludo

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